Plot
Es difícil tratar de explicar cómo son estos personajes de tinta y papel. Son tan diferentes entre sí, y a veces tan humanos, que hasta la misma serpiente nos recuerda a doña Amparo, la vecina del tercero izquierda.
Una Eva "sexy" y femenina. Un adán siempre pensando en lo mismo y un bichejo, en medio, empeñado en "colocarles" la manzana con un sutil y retorcido sentido de la inoportunidad. Alguien dijo que en el amor tres son multitud; por supuesto, nuestro Adán está convencidísimo de ello. Padece lo que podemos clasificar como "reptilofobia" o aversión a un tercero... verde y con escamas.
A pesar de todo se soportan y viven en el paraíso por varias razones: porque no hay televisión, porque no hay grúa municipal y porque no hay otro sitio.
¿Saben cuáles son los ídolos de estos personajes? De Eva, Richard Burton; de Adán, Elizabeth Taylor (normal...); y del bicho, un áspid muy coquetón que salía mordiendo a Cleopatra al final de la película.
A la hora de la lectura tambén tienen gustos dispares: "El paraíso perdido" de Milton, para la serpiente que, en el fondo, es una intelectual; "Cumbres borrascosas", para la romántica de Eva, y Adán se conforma, el pobre, con el "Play Boy" o similar.
En fin, como verán ustedes leyendo las presentes tiras, no pueden vivir el uno sin el otro... y sin el otro tampoco. La verdad es que Eva y Adán están de suerte. Hay quien tiene un gato, un perro o un canario flauta, pero muy poquitos pueden presumir de tener en casa una serpiente que te lleve las zapatillas y el periódico, y que, además, sea una experta en las mil y una maneras de presentar las manzanas.
En estas viñetas predomina la tendencia asedio-fastidiosa-erótica del galán sobre una táctica de pérdida deliberada de tiempo por parte de la moza, y el tostón monótono, ondulante, sinuoso y constante por parte del bicho que, en esta serie, es el único de sangre fría. Y si no, que se lo pregunten a Adán, porque el pobre sería el último parado en este país si Eva quisiera poner un poquito de su parte.
El Ángel Bueno (Rafa)