Plot
La publicación original de Sukia nació en Italia en junio de 1978, escrita por el guionista y editor Renzo Barbieri. Editada por Edifumetto, llegó a alcanzar los 153 ejemplares ordinarios y otros seis extraordinarios. La historia del origen del personaje está inspirada, en algunos aspectos, en la aristócrata húngara Erzsébet Báthory (1560-1614), que pasó a la historia por haber sido acusada y condenada de ser responsable de una serie de crímenes que le valieron el sobrenombre de la «Condesa Sangrienta», uno de cuyos antepasados fue Vlad Țepeș, «El Empalador», también conocido como Vlad Drăculea, príncipe de Valaquia entre 1456 y 1462, figura en la que el escritor irlandés Bram Stoker se inspiró para crear a su célebre vampiro el Conde Drácula.
El diseñador gráfico de Sukia fue Flavio Bozzoli (autor de muchas historias de Diabolik y Zakimort), y también fue dibujada por Nicola Del Principe con su estudio de fumettisti.
Barbieri, en un explosivo combinado, mezcla las escenas típicas de la novela gótica —castillos, pueblos malditos, caserones, cementerios, bosques sombríos, siniestros laboratorios…— con elementos modernos —rascacielos, automóviles, aviones, fiestas de sociedad, playas...—, con lo paranormal —médiums, ocultistas, vudú, pactos satánicos...— y con la crítica social.
Magistralmente dosificados estos elementos, engarzados dentro de un guion ágil e interesante, hacen que el lector sea captado desde las primeras escenas y que página a página vaya recibiendo sorpresas y golpes de efecto.
Los dibujos de Nicola Del Principe, en blanco y negro y con toda clase de escenas sexuales, siguen la línea de la época, con un estilo visual efectivo y funcional carente de innecesarios barroquismos, con sus vigorosos trazos a pincel sin miedo al claroscuro que dotan a los personajes de movimiento y gran expresividad, un estilo que por momentos se asemeja al arte pop de Roy Lichtenstein y al cómic romántico norteamericano. A menudo los dibujos pueden parecer un tanto toscos, pero no hay que olvidar que la producción masiva de estos títulos obligaba a los autores a trabajar en unas condiciones destajistas. Buena parte de las llamativas portadas de la serie eran ilustradas por Emanuele Taglietti, brillante autor que retrata a Sukia con los rasgos faciales de la bellisima Ornella Mutti, uno de los iconos eróticos del momento.
A España la serie de Sukia llegó en 1983 de la mano de Ediciones Zinco, siendo una de las grandes colecciones del sello editorial, aunque sería finalizada por Ediciones Edicomic.
Con tiradas mensuales, la serie alcanzó los 101 números ordinarios y tres extraordinarios. El primer ejemplar costaba 100 pesetas y el último 175 pesetas.
Cada ejemplar constaba de dos historietas de Sukia, a excepción de los últimos ejemplares, que se cerraban con la inclusión de una historieta de Wallestein el verdugo.
frank 5 10/28/2019