Have an account?Log in
Additional info
Spanish (Spain) · Ibéroes
Plot
¡Tercera entrega de este cómic de superhéroes ambientado en España! Ibéroes vuelven en un super-especial repleto de acción palomitera: ¡La boda de Andy Androide! ¡El regreso del Doctor Contubernio! ¡La posesión de Captador! Y para rematar, la historia de superpoderes más bizarra que leerás nunca (y sabemos que has leído unas pocas, pero créenos: ¡nada como esto!). 84 páginas hechas con amor por Íñigo Aguirre (Autor Revelación en Expocómic 2010), Vik Bogdanovic (Batman: Arkham Knight) y Pow Rodrix (Justice League of America: Omega).
View more
Publication date
April 16, 2015
ISBN / Barcode
This comic is on these lists
What readers say
4,0
4 9
jose_antoniojh has rated44/7/2026
![]()
mistersalto has rated512/6/2025
![]()
angelmarapa has rated34/1/2025
![]()
litos has rated35/21/2019
![]()
morpheus55 has rated49/30/2018
![]()
shkar has rated46/4/2017
![]()
parodiante has rated52/19/2016
![]()
elerober has rated41/8/2016
![]()
The content of this page is licensed under a Creative Commons 4.0 Share Alike license, except for comic images that are the property of their respective authors and publishers. We waive the right of attribution. More info.

fbastion has rated411/30/2025
En este tercer y último número, Ibéroes vuelve en una entrega especial llena de locura, superpoderes y situaciones inesperadas. El cómic agrupa tres historias: la boda del androide jerezano Andy Androide (la primera boda «de penalti» en la historia de los superhéroes), el regreso del malvado Doctor Contubernio y la posesión del villano Captador, y como guinda, el explosivo origen secreto de los poderes de Viriato. El tono no abandona su mezcla de humor, absurdo y referencias populares, pero añade caos, surrealismo y giros inesperados que intensifican la imprevisibilidad. Además, aparecen nuevos personajes y antiguos aliados (héroes canarios, portugueses, franceses, muertos vivientes…) que amplían de forma descarada y divertida el universo Ibéroes. Hay acción, humor, descaro, drama y esas «vergüenzas ajenas» intencionadas que funcionan. Un broche final excesivo y pintoresco, tan ibérico como irreverente.